Teresa Matus se llama una gran maestra que explicaba a sus estudiantes (entre los que me contaba) conceptos abstractos y difíciles de su materia a partir de ejemplos extraídos del programa de televisión de la noche anterior. Independiente de lo que usted o yo pensemos al respecto, existe una alta probabilidad que para sus estudiantes la vida cotidiana, esa parte "rasca" o "simplona" de la vida, tenga un gran valor o sea la único que conocen de sus propias existencias.
Si usted quiere ayudar a que sus estudiantes tengan mejor vida, mayores conocimientos, habilidades y aptitudes, le sugiero que conecte sus temas de clases con las cosas o dimensiones vida cotidiana de las personas. Esto implica, al menos, que en algún momento de sus clases usted muestre ejemplos, causas, impactos o las relaciones que a usted se le ocurran entre sus temáticas y la vida diaria de sus estudiantes. Por importante que sea el tema de su clase, por apurado que esté por cumplir con las materias prometidas de "pasar" en clase o por fascinante que usted encuentre el tema de su sesión hará bien en conectar la mayor cantidad de veces que pueda sus temas con esa parte de la vida, que llamamos "cotidiana".
Algunos pasos o pistas para que los y las docentes podamos hacer esto son:
1.- Interesarnos por la vidas de nuestros estudiantes: ¿Qué temas les preocupan? ¿Cómo ven la vida?
2.- Participar de algún modo de esas miradas de la vida y de las cosas a través de películas, conversaciones, momentos de relajo, deportes, etc.
3.- Mantenga en su conciencia y ojalá explicite permanentemente a sus estudiantes en plena clase y con la tranqulidad de hacer lo correcto, la pregunta ¿Cómo podemos relacionar esto que estamos hablando con sus vidas? No siempre tendrá buenas o iluminadas respuestas de su auditorio pero, aún en el peor de los casos, aún en esos "silencios religiosos" que hacen que uno crea estar hablando en el desierto, sus estudiantes percibirán evidencias de su interés real por sus vidas. No es poco.
Si usted quiere ayudar a que sus estudiantes tengan mejor vida, mayores conocimientos, habilidades y aptitudes, le sugiero que conecte sus temas de clases con las cosas o dimensiones vida cotidiana de las personas. Esto implica, al menos, que en algún momento de sus clases usted muestre ejemplos, causas, impactos o las relaciones que a usted se le ocurran entre sus temáticas y la vida diaria de sus estudiantes. Por importante que sea el tema de su clase, por apurado que esté por cumplir con las materias prometidas de "pasar" en clase o por fascinante que usted encuentre el tema de su sesión hará bien en conectar la mayor cantidad de veces que pueda sus temas con esa parte de la vida, que llamamos "cotidiana".
Algunos pasos o pistas para que los y las docentes podamos hacer esto son:
1.- Interesarnos por la vidas de nuestros estudiantes: ¿Qué temas les preocupan? ¿Cómo ven la vida?
2.- Participar de algún modo de esas miradas de la vida y de las cosas a través de películas, conversaciones, momentos de relajo, deportes, etc.
3.- Mantenga en su conciencia y ojalá explicite permanentemente a sus estudiantes en plena clase y con la tranqulidad de hacer lo correcto, la pregunta ¿Cómo podemos relacionar esto que estamos hablando con sus vidas? No siempre tendrá buenas o iluminadas respuestas de su auditorio pero, aún en el peor de los casos, aún en esos "silencios religiosos" que hacen que uno crea estar hablando en el desierto, sus estudiantes percibirán evidencias de su interés real por sus vidas. No es poco.
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