“No emprenderemos esta pesquisa para saber qué sea la virtud — lo cual no tendría ninguna utilidad—,
sino para llegar a ser virtuosos”. Aristóteles.
"No se me ocurren como podrían refutarse los
argumentos sobre la subjetividad de los valores éticos, pero al mismo tiempo me
resulta imposible pensar que lo único malo de la crueldad gratuita es que no me
gusta" Bertrand Russell, 1960
Parafraseando
a Aristóteles, no emprendemos esta experiencia de aprendizaje para saber el
significado de la ética, la moral, los valores, etc., sí para aprender a ser
personas más éticas. Entenderemos Ética como una investigación reflexiva acerca de lo que es
mejor para las personas y la moral como la descripción de lo correcto según las costumbres.
Una excelente aproximación
a este carácter re - flexivo de la ética la que nos da la profesora Cortina:
“Entre los dinosaurios y los camaleones
están las personas maduras, que tratan de discernir en cada momento qué valores
y qué convicciones siguen valiendo la pena, e intentan encarnarlos de la manera
más adecuada a una realidad social qué está en constante cambio”[1].
Es
también una ética sistémica en tanto se comprende como una propiedad emergente
de los sistemas de relaciones en los que habitamos, no como datos objetivos, o
realidades instaladas, autónomas. La
ética “aparece”, “emerge” en las relaciones, no en la naturaleza ni en los
designios de nadie. Es una búsqueda de
una mejor vida asumiendo que no hay fundamento externos a nuestros sistemas que
la justifiquen de una para siempre: dioses,
naturaleza, destino. El
fundamento de la ética que estudiaremos está dentro de los sistemas que
habitamos y de lo modo que lo hacemos.
“Es una forma elemental y eficiente de fundar la ética, porque tal vez
la gente discuta acerca de lo que es el bien, pero todo el mundo está de
acuerdo en lo que es el dolor”[2]
No hay comentarios:
Publicar un comentario