Cuento de cómo negociar el aire acondicionado


Me gusta enseñar negociación enfrentando los problemas del equipo (negociando)  y no hablando de negociación.  Se trata que -como el niño aprende el equilibrio en la bicicleta cuando lo vive (porque como concepto es bastante abstracto ¿si?), no cuando el padre le habla del equilibrio-  Los estudiantes o ejecutivos que asisten a mis cursos aprenden mejor a negociar haciéndolo y no, creo yo, escuchándome sobre cómo hacerlo. Una de mis  prácticas favoritas para ello es ver si el grupo prende con "el problema del aire acondicionado".  No me ha fallado hasta ahora.

En efecto, el Problema del Aire Acondicionado es transversal a las industria en que se mueva el equipo, los momentos de crisis o apogeos que estén viviendo o las clases sociales que habiten en el mismo. Algunas veces lo han intentado resolver abiertamente, otras no, pero les afecta.

Para motivar a los equipos a enfrentar el problema suelo contarles éste cuento que aparece en el libro madre del Modelo de Negociación Constructiva: "Sí, de acuerdo. Cómo negociar sin ceder".  Te lo adjunto para que lo disfrutes y, lo ocupes o no, me cuentes cómo le llamarías a los elementos claves de una buena negociación, que se desprenden del cuento.

"Piense en la historia de dos hombres que están peleando en una biblioteca. Uno de ellos quiere abrir la ventana y el otro quiere que la ventana se cierre. Discuten sobre que tan abierta debe quedar la ventana: apenas un rendija, la mitad, tres cuartos. Ninguna solución logra satisfacerlos a ambos.

Entonces entra la bibliotecaria. Le pregunta al uno por qué quiere abrir la ventana: "para obtener aire fresco". Le pregunta al otro porqué quiere cerrar la ventana: "Para que no haya corriente". Después de pensarlo un momento, la bibliotecaria abre una ventana en la habitación contigua, logrando así que entre aire fresco, sin que haya corriente."

No hay comentarios:

Publicar un comentario