Profesores y Estudiantes.


Se lo escuché una vez al Doctor Humberto Maturana y me ha quedado grabado como definición y sentido del oficio docente. Si tus pies se mueven como si caminaran pero sin contacto con el suelo, no estás caminando. Por más que te esfuerces, trabajes, demores, prepares, si no haces contacto con el piso, no has caminado. Si cuando estás en la sala pero los estudiantes no están contigo, no estás enseñando. La enseñanza y el caminar son actividades relacionales. La enseñanza y el caminar no están en lo que hace uno de los factores, están, en la relación entre ellos. La clase tiene sentido sólo si ahí dentro pasa algo que valga el esfuerzo, la inversión de tenerte a tí y tus estudiantes ahí dentro.

Si tus estudiantes no te están atendiendo debes ir a buscarles. Parte buscando que de común hay entre los conceptos del programa que debes "pasar" (¡Qué palabra fea esa eh!!!) y los intereses de los estudiantes. Tus estudiantes habitan en un mundo de relaciones, intereses, sueños, fracasos, que muy probablemente son diferentes de los tuyos -pero, he aquí uno de los misterios de la existencia humana - no son totalmente ajenos a ti y a la parte de la cultura de la humanidad que debes trabajar en clase. Busca entonces ese punto de encuentro y propónselos a tus estudiantes. Vé que pasa. Ojo, si no te resulta a la primera sólo debes volver a intentarlo. En cuánto tengas una idea de ese punto de encuentro desde dónde partir o si quieres rebatir o matizar lo que afirmo, me cuentas. Estaré atento a tu comunicación.

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